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    Rank D Mission: An afternoon of relaxation

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    Yusuke Seitama
    Gennin
    Gennin

    Rank D Mission: An afternoon of relaxation

    Mensaje por Yusuke Seitama el Jue Ago 20, 2015 1:30 am

    Debía llegar a tiempo a la casa de aquel ninja que había solicitado un acompañante para su abuelo, que seguro debía estar en los huesos a esta altura, y así pasar la tarde cuidándolo, ya que sino estaría solo y solía deprimirse bastante por ello. Un jounnin era quien pedía ayuda y bueno, fuera quien fuera si alguien necesitaba una mano entonces, si yo estaba disponible, ¿por qué no?, para algo era shinobi y no solo era matar y conquistar con poder asombroso, sino que además debíamos mantener el orden en los países y ayudar a otros.

    Una larga carrera me llevó casi sin aliento hasta el hogar de aquel ninja, no era muy grande además, solo una pequeña casa de un piso con un jardín y pocos arbustos al frente, no era divisable un fondo en la casa desde la entrada. Paso a paso llegué hasta la puerta, aunque antes de tocar me tomé unos segundos para retomar el aliento, llevando mi mano al pecho para sostenerme un poco.

    -Si no fuera que he estado de un lado a otro hoy..huff...estaría más tranquilo....haaay, y además, según el detalle..a este le gusta jugar al shogi...y yo no se nada de eso....-

    Cierra los ojos imaginando las veces que iría a ser humillado por el viejete ese cuando jugaran al shogi, lo único que tenía entendido era que se trataba de algo similar al ajedréz, ese si sabía jugarlo bien pero supuestamente las piezas eran diferentes algunas, y los movimientos también, aunque el objetivo principal seguía siendo el mismo, atrapar al rey enemigo. Si lo veía desde ese punto de vista entonces podía decir que no era tan malo, tal vez y hasta lograra aguantar aunque fuera cinco minutos en el combate. Pero primero lo primero, debía anunciarme, así que toqué la puerta un par de veces...

    -Soy Seitama Yusuke, vine por el encargo ¿hay alguien aquí?-

    Menciono en voz alta para que se me escuchara del otro lado de la puerta, y tras un minuto de espera interminable, finalmente veo como el pestillo se mueve para dar paso a la puerta abriéndose frente a mis ojos. Allí pude ver al jounin con la banda ninja en el cuello, este era un hombre más bajo que yo pero su apariencia denotaba la experiencia que tenía en el campo de combate.

    -Jounnin: saldré ahora a mi misión, ¿está bien que te deje a cargo entonces?-

    Fue directo al grano seriamente, sin ninguna presentación, hola ni nada, parecía querer quitarse un peso de encima para apresurarse hacia su encargo, pude entender eso y por ello solo respondí afirmando.

    -Jounnin: bien, te encargo a mi padre entonces-

    Y se genera una explosión de humo que da lugar a una vista clara del interior de la casa siendo que el cuerpo del jounin ya no obstaculizaba mi visión. Así que solo me quedó adentrarme en la humilde casa hecha completamente de madera, no tenía tatami ni nada, era puro madera por donde quiera que vieras, y se veía interesante, no veía muchas casas así en kiri, además seguro debía ser un incordio limpiar luego debido a la humedad y las lluvias, desde cierto ángulo podías pensar que era mala idea hacer una casa así en esta región.

    Caminaba por la casa en busca del viejo, al parecer este no emitía ruido alguno, pero bueno, solo tuve que buscar por un par de habitaciones hasta dar con su ubicación. Ese señor se encontraba sentado practicando shogui contra si mismo, así que me acerqué y senté frente a él del otro lado de la pequeña mesa con el tablero y sus fichas.

    -Muy bien señor, hora de jugar-

    Expresé con muchas ganas de poder aprender de que se trataba el shogi, podría ser complicado con sus diversas reglas pero no era algo a lo que temiera, ya conocía de ajedrez y esto sería solo otro paso más. Aquel me ve con asombro, no parecía encontrarse con personas dispuestas a retarlo o jugar con el muy seguido.

    -De verdad quieres jugar chico?-

    Afirmo que aceptaba al colocar fichas de shogi en mi lado del tablero, claro que las había colocado mal y el anciano, con una pequeña sonrisa de satisfacción comienza a colocar las fichas como deberían ir en el tablero, se le notaba animado, tal vez realmente él nunca era capaz de compartir mucho tiempo con otra persona que quisiera jugar shogi con él. Por tanto, una vez estuvo todo listo, acomodé mi chaqueta un poco para que no molestara mucho ondeándola hacia atrás, y comencé a escuchar la detallada explicación del juego por parte del anciano.

    Tras algo que pareció un sermón de dos horas, comenzamos a jugar poco a poco, claro era que sus movimientos eran asombrosos, no podía deducir sus estrategias en un principio, siendo que de vez en cuando golpeaba la mesa con frustración mientras ese viejo se moría a carcajadas agarrándose el abdomen, y así, reiniciábamos la partida una y otra vez.....creo que ese día habré acumulado unas....160 derrotas más o menos, pero el punto es que luego aquel jounnin había vuelto de su misión, y con sorpresa veía que su abuelo la estaba pasando fenomenal conmigo.

    -Jounin: Discúlpame joven pero vas a decirme, ¿cómo hiciste para lograr hacer que mi abuelo sonriera así?-

    Fue lo que me preguntó con mucha intriga irradiando de sus ojos.

    -Solo le presté atención, le escuché, y compartí tiempo con él...es todo-

    Repliqué suave para darle a entender lo simple que podía ser la manera de ayudar a alguien tan solitario, a sentirse lleno de vida una vez más. Gracias a eso, el ninja me elogió por mi disposición y agradeció por ofrecer mi tiempo en su petición, dándome así la merecida recompensa, partiendo yo a mi última misión del día.

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